Una carta de ETA enviada al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en julio de 2004 fue el primer paso del proceso que ha concluido con el anuncio de la tregua de la organización terrorista. La banda había previsto anunciarla en mayo pasado, pero la fecha pasó sin que se hicieran realidad sus propias previsiones, tal vez porque no se habían obtenido las contrapartidas que exigía.
Documentos intervenidos al dirigente de ETA Mikel Antza en octubre del pasado año, revelaban que la banda había enviado su primera carta al Gobierno español en el mes de julio de 2004, fecha que coincide con los primeros signos de cambio en la política antiterrorista de Rodríguez Zapatero quien, en ese mes, anuncia en El Escorial que va a aplicar una "agenda progresista" contra el terrorismo, aunque sin aportar detalles de su contenido.
La existencia de la carta comenzó a conocerse, de manera extraoficial, después del verano de 2004 y tuvo trascendencia pública el 23 de mayo de 2005 cuando Fernando Savater, después de reunirse con el presidente del Gobierno declaró que Zapatero le había informado de que había recibido una carta en la que ETA le proponía dejar las armas a cambio de una salida de los presos. Estas afirmaciones causaron un grave malestar en la Moncloa, lo que hizo que el filósofo un desmentido. Ese mismo día, por otra parte, el diario El Correo informó de que ETA había enviado un año antes al Gobierno una carta con su propuesta.
El rechazo del plan Ibarretxe por parte del Congreso, el 1 de febrero de 2005, llevó al lehendakari a adelantar los comicios vascos al 17 de abril, y su resultado, según Zapatero, abrió una oportunidad para la paz.
Ante esas elecciones, el Gobierno inició el proceso, culminado por el Tribunal Constitucional, para ilegalizar Aukera Guztiak como sucesora de Batasuna, pero no vio elementos para una actuación similar con el Partido Comunista de las Tierras Vascas, que logró nueve parlamentarios.
|