Reconoce su relación con 'El Tunecino'
19-02-2007
Basel Ghalyoun respondió a preguntas de la fiscal Olga Sánchez que no participó en la colocación de las mochilas-bombas en los trenes de cercanías de Madrid y dijo que el único testigo que le identificó en el convoy que explosionó a la altura de la Calle Téllez de Madrid, lo hizo un año después de los atentados en una rueda de reconocimiento celebrada en la Audiencia Nacional. Esta persona, explicó, se limitó señalar una foto suya, muy antigua. El acusado indicó, además, que la imagen en que fue reconocido parecía haber sido manipulada, estaba desenfocada y tenía aspecto de haber sido retocada por ordenador.

Basel Ghalyoun.
Ghalyoun explicó, además, que esta misma persona que dijo haberle reconocido asistió a la primera de las ruedas de reconocimiento, que tuvo lugar pocos días después de su detención, donde visionó una cinta de video -"más cercana a la realidad que una foto", dijo el acusado- en la que no le reconoció. En cuanto a la descripción de su aspecto físico y en concreto a la alusión a su pelo oscuro, el procesado recordó que el testigo dijo que cuando le vio en el tren portaba un gorro con lo que no podía apreciar el color de su pelo.
También rechazó la identificación de otras personas que aseguraron verle en Alcalá de Henares, estación de partida de los trenes en los que se produjeron las explosiones, y explicó que estos testigos reconocieron también a otros imputados finalmente no procesados por los atentados, hecho que debería ser extensivo a su caso. Durante la instrucción de la causa el juez Juan Del Olmo decidió no procesar a este acusado por la autoría material al considerar que las identificaciones realizadas eran dudosas en contra del criterio de la Fiscalía El acusado aseguró que durante la mañana del 11 de marzo de 2004 se encontraba en su casa, un local de la calle Virgen del Coro de Madrid, junto a otro de los procesados, Fouad El Morabit. Ambos despertaron a primera hora, sobre las siete y media, para rezar. Tras la oración volvió a quedarse dormido hasta las 10 de la mañana, añadió. Ghalyoun consultó en varias ocasiones extensas notas que portaba con él para comprobar varios datos y fundamentar en ellos su defensa, hecho permitido por el presidente del tribunal dada la gravedad de las acusaciones existentes en su contra.
El acusado dijo haber llegado a la casa sobre la una de la madrugada la noche anterior a la comisión de los atentados y negó haber adquirido o transportado temporizadores o haber diseñado un sistema para la activación de explosivos a través de teléfonos móviles.
Preguntas de la defensa
Durante el interrogatorio al que le sometió su abogado defensor, Ghalyoun explicó que llegó a España en 2001, y que estuvo 6 meses estudiando español en una academia cercana a la Puerta del Sol. En nuestro país trabajó en una empresa de seguridad.
Dijo que por entonces tenía muchas ocupaciones, por lo que solamente acudía una vez a la semana a la mezquina de la M-30, donde conoció a Sarhane Abdelmajid Fakhet, Serhane El Tunecino -uno de los suicidas de Leganés- que trabajaba allí como contable.
Dijo que Serhane, por entonces, era una persona "muy normal", que tenía una beca para estudiar Comercio, y después comenzó a cambiar progresivamente, a radicalizarse quizá por su relación con su cuñado Mustafá Maimouni (procesado por el atentado de Casablanca en mayo de 2003). Esta circunstancia le distanció "mucho" de El Tunecino .
Como ejemplo de ello, relató que El Tunecino vio mal que él participara en funciones de teatro que se organizaban en la mezquita.
Ghalyoun dijo que cuando reconoció en su declaración policial la voluntad de El Tunecino de cometer atentados en España, se refería a un atentado contra la propiedad privada, como robar bancos y joyerías.
El día 10 de marzo de 2004 durmieron en el piso de Virgen del Coro de Madrid -su residencia habitual-, además de él y Fouad El Morabit una tercera persona, Ahmed Nablousi, al que el procesado se refirió como alguien "un poco rarito", aunque no pudo contestar a la pregunta que le realizó su abogado sobre si tenía sus facultades mentales alteradas, al impedírselo el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez.
Posteriormente, Ghalyoun relató su detención, el 24 de marzo de 2004, y dijo que uno de los agentes que le arrestaron le amenazaron con dispararle si, antes de contar hasta diez, no les contaba su relación con los atentados. Antes de que terminara la cuenta, entró otro policía y pidió que le dejaran sólo con él, después de lo cual le comentó que sería más inteligente que les contara lo que supiera, pero el no sabía nada.
Tras llevarle a un hospital para hacerle una revisión, le interrogaron en un parque, y después fue trasladado hasta su piso de la calle Virgen del Coro, donde se efectuó un registro. Finalmente, le llevaron a la Comisaría, donde según dijo, fue maltratado física y psicológicamente..