"Estoy confundida"
La ex mujer de José Emilio Suárez Trashorras, Carmen Toro, aseguró que le queda "esa pequeña fe de que (su ex marido) no ha hecho nada", al declarar que desconocía que éste fuera confidente policial y lo que hacía cuando ella se encontraba trabajando.

Carmen Toro
Carmen Toro , de 25 años y hermana de otro de los acusados por suministrar supuestamente los explosivos del 11-M, Antonio Toro, sólo quiso contestar a las preguntas de su abogada, Mónica Teresa Peña, a la que dijo que se encontraba "confundida" con todo lo que le había sucedido a raíz de casarse con Trashorras, el 14 de febrero de 2004.
Aseguró que confiaba en él y por eso se casaron, pero, ahora, "escuchas cosas como que disfrutaba con mujeres", refiriéndose a la declaración prestada por su ex marido, y piensas "que vengan aquí esas mujeres. Yo no tengo por que estar aquí", se quejó Carmen Toro , para quien el fiscal pide cuatro años de cárcel.
Reconoció que sabía que Trashorras "trapicheaba con hachís" y por eso "discutíamos siempre", pero aseguró que no "imaginaba que era confidente, por lo menos algo tan serio como eso" porque le veía con el jefe de estupefacientes de la Comisaría de Avilés, Manuel García Rodríguez "Manolón", siempre en el bar y "pensaba que era un amigo más".
Respecto a los amigos de su ex marido, explicó que no tenía relación con ellos porque eran mayores y "no me gustaban", y reconoció haber estado presente tanto en una reunión en el McDonalds de Moncloa, aunque "no me ubico", y en la finca de Chinchón en la que se montaron las bombas, pero sostuvo que ni habló con nadie ni escuchó nada de lo que allí trataron.
Explicó que el 17 de febrero fue con su ex marido a visitar la finca de Chinchón porque "me dijo que eran muy económicas y quería comprar una" y accedió a acompañarle, aunque, según matizó, a ella no le apetecía porque acababan de llegar de viaje de novios y quería estar sola con su marido.
Respecto a los otros acusados en la trama asturiana de los explosivos, sólo dijo que conocía "por el nombre" a Iván Granados Peña y a Zouhier de saludarla "por educación" cuando coincidió con él acompañando a su ex marido, como en la reunión en el McDonalds.