El conflicto de Irak

declaraciones

Acusa a la Policía de obligarle a delatar a su tío, líder de Al Qaeda en Europa

26-02-2007

Mohamed Moussaten, sobrino de Youssef Belhadj, considerado jefe de Al Qaeda en Europa que fijó la fecha del 11-M para la masacre de Madrid, que se reivindicó en su nombre, cambió por completo su declaración judicial en un intento de exculpar a su tío, para el que la Fiscalía pide una condena de 38.656 años de cárcel.

Mohamed Moussaten

Mohamed Moussaten

Moussaten jugó un papel anecdótico en la trama del 11-M, pero sus declaraciones tanto ante la policía como ante el juez instructor fueron contundentes y demoledoras para los intereses de Belhadj. Aseguró que su tío le confesó que era miembro de Al Qaeda, que le había visto recaudar mucho dinero en la mezquita de Bruselas para enviar 'muyahidines' a Afganistán e Irak, que le comentó que lo ocurrido el 11-M en España "me parece poco" y que intentó convencerle para que fuesen juntos a hacer la yihad en Irak. Versión que mantuvo hasta el momento de su comparecencia en el juicio contra viento y marea. Así se lo contó a la policía cuando le detuvo el 1 de febrero de 2005; ratificó la narración, palabra por palabra, cuatro días después, ante el juez Juan del Olmo e, incluso, volvió a confirmar sus acusaciones el 28 de abril del mismo año, en el cara a cara que sostuvo en la Audiencia Nacional con su tío Youssef Belhadj. Aquel día, minutos antes del careo con su tío, dijo al instructor que no se sentía capaz de mantener sus acusaciones ante Belhadj, que se sentía presionado porque su testimonio condenaba a su tío. Pese a todo, se mantuvo firme.

En su declaración en el juicio se negó a contestar a la Fiscalía y las acusaciones. A preguntas de su defensa, afirmó que todo lo declarado hasta ahora es una mentira a la que le obligó la Policía.

Señaló que los agentes que le interrogaron durante cuatro días, le golpearon, le impidieron dormir, le amenazaron con enviarle a Marruecos para que le cortasen las manos y le dijeron que si no firmaba lo que ellos le iban a dictar le meterían a él, a su hermano Rachid y a sus padres en la cárcel durante 40 años. "Eso se me hacía insoportable", se excusó.

En la primera sesión del juicio, a su tío Belhadj le preguntaron por las acusaciones de su sobrino Mohamed, y aventuró que sólo se le ocurría que fuese por las torturas y amenazas a las que le sometió la Policía durante varios días y por miedo a que hiciesen daño a sus padres. Esa fue el caminó que siguió hoy Moussaten .

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_Redacción | Fuente: Agencias