El conflicto de Irak

declaraciones

Gnaoui sitúa en la casa de Chinchón a la célula del 11-M

20-02-2007

D. M. / N. V. (ABC)

Laberíntica e imprecisa fue la declaración de Othman el Gnaoui, uno de los hombres de confianza de Jamal Ahmidan, jefe operativo de la célula del 11-M. Arrastrando las palabras, el procesado reconoció que estuvo trabajando, por indicaciones de «El Chino», en la casa de Chinchón, donde fueron confeccionadas las bombas y de donde los terroristas salieron en la mañana del 11 de marzo hacia la estación de tren de Alcalá de Henares.

No obstante, el Gnaoui se esforzó en desvincularse de Jamal Ahmidan en los días inmediatamente anteriores y posteriores a los atentados. Así, el acusado dijo ante el Tribunal que dejó de trabajar en la casa de Chinchón el 4 de marzo y que volvió a ver a Ahmidan el 17 del mismo mes. Además, situó a todos los miembros de la célula del 11-M -a excepción de Lamari- en ese lugar.

Un altillo

El procesado, aunque reconoció haber trabajado en Chinchón, negó que hubiera hecho alguno de los dos agujeros en los que los terroristas ocultaron el explosivo. En este sentido, afirmó que su labor fue la de hacer un altillo y acondicionar una zona con polisplán para «proteger a las gallinas». No obstante, las inspecciones realizadas por la Policía Científica determinaron que en ese material se hallaron restos de explosivo, extremo que el procesado dijo desconocer.

Igualmente ambigua fue la declaración de Gnaoui al ser preguntado sobre las conversaciones telefónicas que mantuvo con Jamal Ahmidan el 29 de febrero de 2004, el día que el jefe operativo de la célula del 11-M regresó de Asturias con un cargamento de dinamita procedente de Mina Conchita. El procesado reconoció que recibió una llamada de Ahmidan en la que éste, además de indicarle que dirigiera hacia Burgos, le preguntó algo sobre unos «clavos». Gnaoui se fue por los cerros de Úbeda cuando se le preguntó que explicara el significado de esta palabra y por ello la fiscal le pidió que aclarase si es un término que en su argot significa «pistolas». Ante ello, el procesado dijo: «No, no, se refiere sólo a clavos de carpintería». Fue una respuesta que provocó risas entre los asistentes al juicio.

El declarante admitió que se dirigió, siguiendo las indicaciones de Ahmidan, hacia Burgos en compañía de Rachid Oulad Akcha y Asrih Riffaat y que al llegar a un determinada localidad (se trata de Cogollos, le precisó la fiscal) «nos encontramos con Jamal». Tras afirmar que desconocía el motivo por el que «El Chino» se había desplazado a Asturias, dijo entre dientes: «Jamal viaja mucho, pero nunca decía dónde iba». Igualmente, señaló que no sabía si trajo explosivo. «Después, cuando fui a la cárcel fue cuando me enteré de todo».

Gnaoui se sorprendió cuando una de las acusaciones le preguntó sobre la existencia de un casquillo de bala del 7 milímetros, hasta el tal punto que dio muestras de no entender a qué se refería. Pero la pregunta tenía su sentido, ya que en la finca de Chinchón se halló un casquillo de este calibre. No obstante, esta circunstancia fue aprovechada por la defensa de Basel Ghalyoun para vincular en su escrito de defensa a ETA con el 11-M. Para ello, expone el letrado que una bala de similares características se habría empleado en un intento de atentado a Su Majestad el Rey en Palma de Mallorca en el verano de 1995.

 

 

_Redacción | Fuente: Agencias