Zouhier niega la implicación de ETA en la trama
27-02-2007
Zouhier, acusado de colaboración con organización terrorista, ha descrito hoy cómo entregó a las Fuerzas de Seguridad del Estado la muestra de explosivos facilitada por el ex minero asturiano José Emilio Suárez Trashorras, que está declarando en estos momentos. "¿Qué más querían que hiciera?: Les estaba entregando el arma del crimen", ha añadido.
El propio Zouhier, además de poner a prueba la paciencia del tribunal por su excesiva locucidad y de negar la implicación de ETA en la trama, ha asegurado que la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), de la que era confidente, "siempre estuvo interesada en identificar a los asturianos". "No estoy diciendo que la UCO tenga la culpa de los atentados, digo que aquí hubo una gran negligencia y que no es por mi parte", ha dicho.
Ha dicho que siempre tuvo la impresión de que la Benemérita "se olía algo" y, que después de que les alertara sobre la implicación de Jamal Ahmidan, alias El Chino, que se suicidó junto a otros seis terroristas islamistas en la casa de Leganés el 3 de abril, quisieron quitárselo de encima y mandarlo a Marruecos. "Uno de la UCO me dijo que el jefe quería que me fuera de España, que si no, me metían en la cárcel. ¿Cómo iba yo a pensar que iba a estar en la cárcel por hacer el trabajo sucio?. Me han llamado chivato porque he intentado evitarlo", ha asegurado el acusado.
Además ha negado conocer a ninguno de los árabes que formaba parte de la célula terrorista salvo a Jamal Ahmidan, alias El Chino, que le fue presentado por Rachid Aglif, alias El Conejo, del que era amigo. "No pude avisar de lo que estaban haciendo porque no lo sabía", se ha justificado y ha añadido: "Avisé de lo que explotó el tren, ¿qué más quieren?".
El acusado ha explicado que, después de conocer a Antonio Toro, ex cuñado del ex minero José Emilio Suárez Trashorras, en la prisión asturiana de Villabona, se interesó por los explosivos y la existencia de una red de tráfico con objeto de actuar como informante para la Guardia Civil.
'El Chino', "un payaso"
Zouhier ingresó en un centro hospitalario por una puñalada. Recibió en el hospital la visita de Antonio Toro y acordaron la celebración de una reunión en el MacDonalds de Carabanchel. Fue en ese encuentro, acordado para hablar "sólo de hachís", según dijo, "la primera vez" que vio a El Chino. "Nadie sabía que era terrorista, era una reunión para pagar una deuda por hachís, no sabia nada de explosivos, si lo hubiera sabido habría vuelto a denunciarlo a la guardia civil". En el establecimiento de comida rápida se encontraron su amigo Rachid Aglif, El Chino, José Emilio Suárez Trashorras, Carmen Toro, otro asturiano y él.
Después de este primer encuentro se celebró otro, en esta ocasión en un MacDonalds de Moncloa en el que tampoco se habló de explosivos, según Zouhier . "Se habló de 60 kilos de hachís y de la deuda que los asturianos tenían que pagar", ha indicado. El acusado reconoció que vio a El Chino dos veces más, cerca de la discoteca donde trabajaba, y coincidiendo con estos encuentros le dijo a Toro que no hicieran nada con él porque era "un payaso". A cambio ofreció a los asturianos ponerles en contacto con Lofti Sbai para que trabajaran con él.
Pilar Manjón "me da mucha pena"
En un momento de su declaración el acusado se ha referido en concreto a la presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, y ha pedido que le fueran mostrados todos los datos de la investigación que según él son esculpatorios en su caso. "Quiero que se los muestren a la señora Manjón", dijo, e indicó que "esa señora" le da "mucha pena". El presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, se ha visto obligado entonces a exigirle que no hiciera "alusiones" sobre ninguno de los presentes.
Respecto a la conversación mantenida con su contacto a la UCO, "Víctor", el 17 de marzo de 2004, en la que avisó de la implicación de El Chino en los atentados, ha explicado que se produjeron dos llamadas al agente la misma tarde, la primera sobre las ocho y media para advertir que iba a intentar recabar información sobre la masacre y la segunda a las once y media, cuando dijo a "Víctor" que Ahmidan disponía de detonadores y Goma 2 Eco.
Ha explicado que entonces describió a El Chino y dijo a su contacto que pensaba que aún estaba en Madrid, sugiriendo que dio pistas para facilitar su detención. "Es muy religioso, o sea que estará en la mezquita el viernes, irá en un BMW de los nuevos", añadió incluso en aquel contacto telefónico.
A preguntas de las acusaciones particulares dijo que no sabía "nada de ETA" sólo "de fiestas, de hachís y de discotecas". A los requerimientos del fiscal jefe sobre unas informaciones de Zouhier cuando, estando preso en una cárcel de Asturias, avisó de que Antonio Toro había pasado el teléfono de un miembro de ETA a Trashorras, ha explicado que su intención no es la de "perjudicar al PP o al PSOE o hablar de política".