
La sentencia del 11-M descarta la existencia de vínculos entre ETA y los atentados, y defiende la corrección de la cadena de custodia en el traslado de la furgoneta Renault.

La mochila colocada por los terroristas y que no estalló es la piedra angular que soporta toda la arquitectura probatoria que ha permitido una sentencia condenatoria.

En el caso de la condena de Trashorras resultó fundamental la declaración de 'El Gitanillo', que confirma sus visitas a Mina Conchita en compañía de 'El Chino'.

El tribunal no ha podido determinar a los tres autores intelectuales, inspiradores o ideólogos de la masacre que recogía el escrito de acusación de la Fiscalía.

Los magistrados disponen la creación de un depósito para su atención y conceden a sus familiares la mayor indemnización de la historia judicial española.