Otro que en principio se consideró como posible aspirante al puesto de Rajoy era el presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo. Sin embargo, el político gallego avisó a "todos los que esperan que al PP le vaya mal" de que "se sentirán defraudados". Y envió un mensaje al PSOE: "Los socialistas, que se están frotando las manos, que se las sigan frotando a ver si entran en calor porque se van a quedar fríos después de ver el éxito del Congreso".
Feijoo terminó contagiándose del optimismo de su antecesor en el PP gallego, Manuel Fraga, y considera que la situación en el partido es "más fácil" que la que atravesó cuando se refundó en el Congreso de 1989, y dejó calro que su presidente genera "muchos más apoyos que discrepancias".